Valoración de Startups
El porcentaje de participación de un inversor en una startup se basa en la valoración de la empresa en relación con el importe invertido. Para determinar cuánto de su empresa deben “ceder” los fundadores, es necesaria una valoración empresarial.
Las empresas consolidadas suelen valorarse en función de los flujos de caja esperados (método de Flujo de Caja Descontado) o mediante comparación directa con la valoración de mercado de empresas similares (método de Múltiplos).
Pero, ¿cómo se valora una startup que normalmente no tiene ingresos ni flujos de caja positivos?
En primer lugar, debe entenderse que la valoración de una startup no es el resultado de un simple cálculo. Es principalmente el resultado de la evaluación subjetiva del inversor y de las negociaciones con los fundadores.
El inversor se basa en su experiencia e intuición para evaluar la idea y su capacidad de protección, el equipo fundador, el progreso de desarrollo hasta la fecha y el entorno competitivo. El equilibrio de poder entre las partes desempeña luego un papel decisivo en la negociación de la valoración de la empresa.
Esta herramienta de cálculo le ayuda a obtener una comprensión inicial y a verificar la plausibilidad de las cifras analizadas.
Al preparar un plan de negocio, los fundadores deben comprender cómo las cifras previstas influyen en las expectativas de los inversores. Un inversor en fase inicial suele aspirar a una participación entre el 10 % y el 40 %. Por lo tanto, las proyecciones deben ofrecer al menos una orientación aproximada sobre la inversión prevista y el posible retorno para el inversor.
Importante: Los inversores no vinculados a fondos suelen aceptar un menor cash-on-cash return, ya que afrontan una tasa mínima de rendimiento interna más baja. Los Corporate VCs en particular suelen tener menores requisitos de CoC porque, además de los retornos inmediatos, también es relevante una posible transferencia tecnológica posterior (valor estratégico de la inversión).
Otra ventaja: la herramienta se actualiza de forma dinámica una vez que se introducen los datos. Esto permite ver rápidamente cómo cambian los resultados si, por ejemplo, se retrasa el año de salida o no se alcanzan los objetivos de ingresos/beneficios. Así se obtiene una idea del rango realista de participaciones.
¿Cómo funciona?
La herramienta se basa en el llamado Método de Capital de Riesgo.
En el primer paso, se estima el valor de la empresa en el momento de la salida. A menudo se utilizan múltiplos de ingresos, ya que los ingresos proyectados en un escenario de éxito son los más fáciles de prever. Sin embargo, la herramienta también puede utilizarse con un múltiplo EBIT (en este caso, introduzca el beneficio bruto previsto en lugar de los ingresos en el campo correspondiente).
Este valor estimado de la empresa en el momento de la salida (Terminal Value) se descuenta posteriormente hasta el momento de la inversión utilizando una alta tasa objetivo (Tasa Interna de Retorno) que refleja la incertidumbre del éxito.
El valor presente resultante se compara con la inversión necesaria para determinar la participación del inversor.
Notas
- Esta herramienta está diseñada para financiaciones en etapas tempranas. En rondas de financiación posteriores, las estructuras suelen volverse más complejas, por ejemplo debido a diferentes preferencias de liquidación.
- El cálculo asume que la participación del inversor no disminuye entre la inversión y la salida (sin dilución). Si el inversor espera una dilución significativa, buscará un porcentaje de participación inicial más alto.
Definiciones:
- Años hasta la salida: La salida representa la materialización del incremento de valor de la inversión mediante una venta privada de la participación (trade sale) o una oferta pública inicial (IPO). Un inversor en startups normalmente busca obtener rendimientos en un plazo previsible y, por lo tanto, no está interesado en recibir dividendos durante décadas. Su enfoque está orientado a la salida. El período medio de tenencia de un fondo de capital riesgo es de 5 a 7 años. Además, generalmente no es posible elaborar previsiones financieras fiables más allá de un horizonte de cinco años.
- Ingresos o beneficios: Se derivan de la planificación financiera del plan de negocio. Las proyecciones de los fundadores suelen utilizarse como valores máximos. Sin embargo, los inversores también calculan escenarios alternativos que contemplan el cumplimiento parcial de los objetivos.
- Múltiplo: Los múltiplos de ingresos o de EBIT se determinan mediante comparación con empresas o transacciones similares. Los inversores profesionales mantienen bases de datos propias para este fin. Por lo general, debe aplicarse un descuento a los múltiplos FINANCE, ya que suelen referirse a participaciones altamente líquidas (lo que no es el caso de una inversión en una startup). Esto es especialmente válido para múltiplos derivados de empresas cotizadas. En una startup de software, por ejemplo, podría utilizarse un múltiplo de ingresos de alrededor de 1 o un múltiplo de EBIT de aproximadamente 7. Sin embargo, si la startup ha desarrollado el “próximo eBay” y se espera un crecimiento superior al promedio a largo plazo, pueden justificarse múltiplos significativamente más altos. Como referencia: las empresas pequeñas con hasta 20 millones de euros de ingresos anuales se negocian, en promedio y en todos los sectores, con múltiplos de EBIT entre 4,5 y 6,5.
- Evaluación del riesgo: Los inversores de capital riesgo esperan altas tasas internas de retorno (TIR) a nivel de inversiones individuales para lograr rendimientos ajustados al riesgo en el conjunto de su cartera (es decir, a nivel de fondo). En muchos casos, una TIR de referencia del 50% puede considerarse razonable para inversiones tempranas con alto riesgo. (Nota: Algunos inversores asumen una TIR más baja, pero compensan el riesgo de impago mediante descuentos significativos sobre el precio de salida esperado).
- Inversión: El importe de la inversión se deriva de las necesidades de capital de la startup según el plan financiero. En las fases iniciales, normalmente no se cubren todas las necesidades de liquidez hasta la salida, sino solo las necesarias para la próxima fase de desarrollo (por ejemplo, hasta un hito clave como la entrada al mercado). Posteriormente se realizan rondas de financiación follow-on, idealmente a valoraciones significativamente más altas a medida que se acerca la salida y disminuye el riesgo. No obstante, el inversor inicial debe considerar las futuras necesidades de capital, ya que la dilución solo puede evitarse si también participa en las rondas posteriores.
